Hay palabras valencianas que escuchamos desde pequeños y repetimos sin saber de dónde vienen. Una de ellas es Ravatxol.
Seguro que más de una vez habrás oido decir:»¡Quin ravatxol!» para referirse a un niño que no para quieto, inquieto, travieso y lleno de energía. Pero la historia de esta palabra es bastante curiosa.
Su origen nos lleva hasta finales del siglo XIX y, sorprendentemente, hasta Francia. Ravachol, era el apellido de un conocido anarquista francés cuyo nombre se hizo muy popular en la época.
Por aquellos años, llegó a Valencia uno de los primeros tranvías eléctricos, una novedad para la ciudad, acostumbrada a los tranvías tirados por caballos.
En Valencia, la gente tan dada a hacer comparaciones , lo relacionó con el francés, ya que causaba accidentes e iba de un lugar a otro de manera muy rápida. Lo mismo ocurrió con los niños como citado anteriormente.